Nito y Perico

          Supuestamente parece el título de una historieta  y lo es, bien Argentina. Perico fue un buen  jugador de fútbol, incursionado con suerte dispar en el fútbol trasfronteras. Lógicamente desde Uganda hasta Italia, se cobra en dólares por los servicios profesionales futbolísticos. Obviamente según el mercado del país respectivo y/o el poder adquisitivo del mismo. Con 100 verdes no se compra lo mismo en Afganistán o Alemania. Es decir los verdes representan una referencia, no un valor por sí mismo. Es un instrumento que iguala las diversas monedas mundiales. Así Perico al regresar a sus pagos, habrá traído consigo los dólares bien ganados en el exterior. Prudentemente los guardo en un banco en la misma moneda tratando de preservar su valor, aunque fueran igual que el peso, convertible 1 a 1 con los verdes. Factor circunstancial y reversible ( y como). Nito, un excelente y exitoso cómico nativo, supuestamente generó sus ahorros con sus recaudaciones en pesos que le brindaban sus admiradores. Fácil y prudentemente convertía tales ahorros en depósitos bancarios dolarizándolos por diversos métodos: comprando dólares en el Banco Nación sin comisión alguna, o igualmente, ingresándolos a una cuenta bimonetaria, o simplemente cambiándolos en agencias o el banco de deposito, con una comisión estándar. Es decir, algo así como que Perico tenía un escarabajo original y Nito uno igual pero con sus partes mayoritariamente argentinas, con erróneas pretensiones de venderlos a igual precio. En otras palabras dólares y argendólares. Estimo que el 99% de los 400.000 acreedores en tal moneda se hallan como Nito, a quienes les han compulsivamente pesificados sus ahorros a un valor diferente y bastante inferior a la cotización del mercado libre de cambios, pero sin perder, más bien ganando al tomar de base no 1 peso sino 1,40 - hoy sin sentido-, su capacidad adquisitiva en el mercado local. Más allá de ser la verdad revelada, esta historieta es una opción a tener en cuenta en la resolución de una problemática trascendente.

  ¿ Estamos en condiciones de cometer nuevos errores hipotecando aún más nuestro futuro? Pero si, Argentina es el país del todo es posible. Analicemos los factores intervinientes, que podríamos titular “Cada cual atiende su juego” :

·         Destaquemos que la furia con que reaccionan los depositantes frente a las entidades bancarias o en cualquier lugar del país o donde resida, es hartamente justificable: es inadmisible la retención de sus ahorros, impidiendo disponer de los mismos, independiente de la moneda en la cual fueron depositados y las causas por las cuales fueron victimas.  Para más, el gobierno entrante, propicio una devaluación pretendidamente controlada en una sociedad afiebrada en las ultimas décadas por el valor constante en dólares, que término en la megadevaluación acaecida y sus funestas consecuencias. Así emergió una cruzada de los ahorristas verdes, reclamando el derecho inalienable de sus depósitos en la moneda de origen en la cual fueron depositados, argumento discutible en cuanto al origen de tales billetes y la capacidad real de compra del mercado nacional en su momento y no sustentado en el valor de las propiedades ni en los ingresos retributivos que no acompañaron la devaluación ni la inflación consecuente.  

 l Mayoritariamente los gurúes económicos nativos y foráneos no solo han fallado en su nivel de predicción, sino en analizar las causas de tales desequilibrios entre bienes inmuebles, valor del dólar, retribuciones. Asimismo en los múltiples argumentos a favor o en contra de la pesificación y sus consecuencias, denotando tal disparidad de criterios que se invalidan entre sí, remitiéndolos a los intereses a los cuales responden. Economistas internacionales conocedores del ámbito nativo y latinoamericano concluyen que los depósitos deben ser en moneda domestica y ajustados por la inflación local, como resguardo del poder adquisitivo y una respuesta equitativa entre acreedores y deudores, frente a la LOTERDEVAL coyuntural.

 l   En general, los bancos  han mostrado una actitud contradictoria. Originalmente ante sus clientes o funcionarios judiciales transfirieron al Banco Central la imposibilidad de devolución de los fondos retenidos. Curiosamente actuaban ante las excepciones regulada por aquel ( incapacidad, indemnizaciones, edad avanzada, etc) con una rigurosidad digna de perros guardianes de un sistema, objetado por ellos... O las actitudes corporativas contrarias a devolver los depósitos. Evidentemente cuidan sus bolsillos, más allá de sus manifestaciones publicas.

 l   Nadie puede negar que quienes tienen poder de influir o decidir sobre esta problemática está mayoritariamente en el corralón y en dólares,  a su nombre o testaferros, ya sean funcionarios de cualquier poder, abogados exitosos, abogados que pueden sacar una buena tajada en honorarios en época de vacas flacas, comunicadores sociales notorios, economistas, etc. Y aquellos que no tienen sus dólares acá sino en el extranjero o circunstancialmente no tengan, por prevención a un futuro conviene que se respete a rajatabla la propiedad privada, sin ninguna otra consideración adicional. Aunque no dejen de reconocer tales factores adicionales, tenerlos en cuenta afecta sus intereses personales presentes o futuros. Difícilmente tendremos actores imparciales, forasteros o nativos, nos guste o no. Una realidad que tenemos que enfrentar, incluyendo a defensores de la no redolarización por estar endeudados en tal moneda, como quien suscribe (en mi caso argendólares).

l    El sistema judicial esta dividido entre los oficialistas por convicción y/o intereses personales (léase: promociones futuras, cargos trascendentes) y los defensores del derecho inalienable de los ahorristas de cumplir con lo pactado con los bancos, oscilando entre acérrimos y no tanto. Aquellos incurriendo en chicanas como ser relativizar las excepciones aludidas o llanamente adherir a la excepcionalidad de la hipercrisis, avalando lo actuado oficialmente. Los otros, firmando amparos totales, parciales o fallos a mitad de camino entre el dólar real y uno supuesto, etc. Jueces y profesionales objetados oficialmente o en off, con operaciones dignas de suspicacia dado lo elevado de los montos involucrados. De todo en La Villa Del Señor.

l    Todas estas contradicciones se resuelven con el inapelable fallo de la CORTE, cuestionada individual y colectivamente, les guste o no a sus miembros. Los cuatro a favor de la redolarización tienen el sayo menemista, con la cosmovisión ideológica de una dolarización de la economía, fundando sus argumentos en la propiedad privada, desechando cualquier otro factor adicional de envergadura como ser que fallaran cuando un acreedor en dólares exija un tratamiento simétrico, es decir que le devuelvan en tal moneda ( ¿quien puede pagar las cuotas de sus créditos en dólares?). Asimismo que el poder judicial no tiene facultades operativas para indicarle a los bancos o al ejecutivo normativas consecuentes a sus fallos. Trasladar los alcances de sus medidas, directa o indirectamente, al fisco implica un costo que deben soportar los 37 millones de argentinos por largos plazos, incrementando sus penurias. Muy fácil. No sería la primera vez. Equidad y derechos deben ser evaluados conjuntamente...

l    El poder parlamentario tiene claro que no puede legislar contra la ciudadanía, dado que depende de ellos. Son muchos más los afectados por créditos que los ahorristas. Ergo, omiten el CER o los desalojos hipotecarios, aunque este legislado. Tendrán que optar, les guste o no, o tomar decisiones parciales/ transitorias que no serán del agrado de la minoría acreedora y sus derechos indiscutibles, en cuanto a una justa reparación. Esto debería incluir ajustar los haberes a los deudores, acordes al coeficiente aludido... (seguro terminando en hiperinflación y ser retaliativo a la sociedad...)

l    El ejecutivo parece desvariar cíclicamente al compás de las épocas electores. Ayer no más preocupado por la redolarización de los depósitos por la CORTE y sus consecuencias simétricas, hoy alude a que podría ser factible en meses devolver en billetes americanos los depósitos, retomando su afirmación al asumir el cargo presidencial y luego negada por imposible, según sus asesores... Mañana verá... todo es posible. El poder embriaga...

       Evidentemente es un tema trascendente y de compleja resolución. Pretender que uno de los poderes resuelva el mismo es parcial y extremadamente peligroso. Si se yerra en el análisis será una carga grosa para el nuevo gobierno avalado por el voto. Ni hablar si será un gobierno débil, por cualquier causa. Los alcances de una resolución productiva para el país, exceden a cualquier poder. Deben resolverse involucrando a todos y a la ciudadanía, directa o indirectamente. Ante el nivel de las crisis, otras respuestas que las estándares. No sería razonable que se conforme ya una comisión que contenga a los tres poderes, banqueros, economistas de fuste y de ideologías variadas, juristas inobjetables y ciudadanos ilustres, discutan esta problemática sin omitir ningún aspecto que ulteriormente sea retaliativo socialmente. Blanqueando previamente si tienen o no intereses de parte como dato referencial. Reitero imparciales difícilmente se hallaran. Confronten públicamente sus discrepancias, fundándolas y difundiéndolas a través de los medios. Hasta no seria irrazonable plebiscitar las opciones, o que el nuevo ejecutivo en su carácter de mayor nivel de representación decida cual de las opciones resulten validas. En fin, ser vinculante para todos los poderes, reduciendo los márgenes de imprevisión tan propios...

¿ Podremos actuar maduramente alguna vez en nuestra historia?  ¿  O seguiremos siendo esclavos de un país en que todo es posible... escudándonos en chicanas e irrealidades?

                                                   ( solidaria e idónea ) Aportes e interrogantes ciudadanos
                                                              Número 033 del 14 de enero de 2003.   
Francisco Alberto Scioscia .                                      
                 
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